diumenge, 24 de juliol de 2011

ANIME MUSICAL

Al igual que entre las productoras americanas, el anime comenzó imitando los Musicales Disney, concretamente fue Toei, en 1958 con El Cuento de la Serpiente Blanca.



Sin embargo el anime rápidamente se distanció de la temática Disney, y el Musical no fue uno de los géneros propios que desarrollaron, a excepción de escenas concretas.

En la Edad de Oro del Anime, se creó la Subcultura Otaku, y toda una industria del merchandising alrededor de ella, se vendían muy bien los discos de Bandas Sonoras de las series de éxito, por lo que las series pasaron a prestarle más atención a sus bandas sonoras, fue el caso de Macross-Robotech (1982), que a pesar de tratarse de una Space Opera de Real Robots, parte de la trama se basa en una bishoujo que quiere triumfar en el mundo de la música.



Aunque en la saga Macross, donde los números musicales han jugado un mayor papel han sido en Macross 7



y en la saga competencia de Macross, Gundam, acabaron también añadiendo una cantante bishoujo en Gundam Seed



Pero de todas formas, las cantantes bishoujo son un concepto más propio del shojo que de los Mechas, lo popularizó Akemi Takada, con series como Creamy Nanny (1983) y Fancy Lala (1988)



En los 90 se volvieron más populares las magical girls que combaten el mal que las magical girls cantantes, aún así apareció algún shojo musical como Idol Nagisa



El caso es que las bandas sonoras de anime se vendían muy bien, incluso se desarrolló la subcultura de las Idol, cantantes de estética bishoujo que alcanzan las más altas cotas de fama, ventas y popularidad, a la siguiente semana son parte de un espectáculo de parque de atracciones y al cabo de un mes, nadie las recuerda. Una obra seria donde podemos ver en lo que consiste el trabajo de una Idol, es en Perfect Blue (1997), de Satoshi Kon



Perfect Blue fue admirada por la crítica, por lo que el resto de productoras intentaron pensar en otras formas creativas de hacer musicales de anime, y de paso generar merchandising rentable, en los años 2000 aparecieron Kodomos Musicales como Pichi Pichi Pitch (2003)



animes Harem como Lovely Idol (2005)



magical girls como Lovely Angel Project (2006)



La Corda d'Oro (2006)



o Shinkyoku Soukai Polyphonica (2007)



shojos como Skip Beat (2008),



También se han hecho Shonens como Interestella 5555 o Beck: Mongolian Chop Squad (2004)



Joseis como Nana (2006) o Nodame Cantabile (2007)



e incluso seinens, como Detroit Metal City (2008)



Al contrario de lo ocurrido en occidente durante el siglo XX, el género Musical nunca ha sido un precepto para el anime japonés, y eso no ha quitado que se acabaran volviendo muy populares. En las películas de animación occidentales frecuentemente usan a cantantes famosos para popularizar sus bandas sonoras, en Japón ocurre a la inversa, participar en la banda sonora de un anime es decisivo para la carrera de un cantante, entre músicos hay bofetadas por conseguir un contrato de una productora de anime, hecho que también motiva a que vayan cambiando las bandas sonoras de las series constantemente para que haya rotación de músicos. En occidente los grupos de bandas sonoras de anime son unos completos desconocidos fuera de la subcultura otaku, pero en Asia son top ventas, y se ha llegado a un punto en que las cantantes de anime literalmente saltan de la pantalla al escenario.



VER ESPECIAL MUSICALES ANIMADOS OCCIDENTALES:

1 - EL MUSIC HALL ANIMADO
2 - POP, ROCK, PUNK, METAL Y RETORNO A BROADWAY

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada