dissabte, 26 de març de 2011

ANIME ECOLOGISTA

Los japoneses también tienen animaciones ecologistas, muchas de las tramas de series Kodomo como Doraemon tratan del tema, otros kodomos como Pokemon en cambio, han sido criticados por promover la crueldad animal, ya que su argumento no es tan diferente al de las peleas de perros.

Astroboy ya fue polémica en USA en su momento, al comenzar la serie con un Mad Doctor que secuestra perros para convertirlos en cyborgs de combate, a pesar de tratarse de las actividades de un villano, los niños americanos de los 60 no estaban preparados para ver semejante maltrato animal cyberpunk.

Los japoneses tienen una conciencia medioambiental peculiar, son sumamente respetuosos con sus bosques, a algunos incluso los consideran "parajes sagrados", y sin embargo han arrasado media Asia. Mientras el ecologismo occidental bebe de la literatura neo-romántica y el cristianismo, el ecologismo japonés bebe de 3 fuentes diferentes:

El Ecologismo de Fuentes Occidentales

Recordemos que en los 70 se puso de moda el anime basado en adaptaciones de clásicos literarios juveniles, entre ellas también había historias ecologistas como Las Fábulas del Bosque Verde (1973)



Basadas en un relato de Thorton W. Burgess, se trataba de las aventuras de dos marmotas y los animales del bosque. Contaba con 52 episodios y fue producida por Zuiyo Eizo, el estudio predecesor de Nippon Animation. Nippon produjo más obras de éste estilo como El Bosque de Tallac (1977)



o Banner y Flappy (1979)





Ambas series son producciones de Nippon Animation basadas en relatos de Ernest Thomson Sheton. 

El Bosque de Tallac trata sobre unos ositos de las montañas de California, que tras perder a su madre a manos de un cazador son criados por una cowgirl y un niño nativo americano, un comerciante los roba para venderlos a un circo que organiza peleas de oseznos contra perros, los ositos consiguen escaparse del circo y se pierden por las montañas. Un año más tarde los niños se encuentran los osos, ya adultos, se alimentan matando al ganado de las granjas cercanas, y los granjeros de la zona se disponen a matarlos.



Banner y Flappy es una coproducción alemana, trata sobre una ardilla criada por una gata doméstica que vuelve al bosque, allí deberá volver a aprender los peligros de la vida en la naturaleza: Los depredadores, las dificultades para encontrar comida, las rivalidades entre machos por encontrar hembra, se les incendia el bosque y deben migrar, los humanos edifican en los territorios que antes ocupaban ellos... incluso hay un capítulo en que banner se vuelve adicto a las setas alucinógenas.



Ambas series eran elogios a la naturaleza, pero con un trasfondo bastante más cruel a los estándares occidentales de la época para historias infantiles. En España las distribuyó BRB, la productora que más adelante seguiría éstas fórmulas para producir David el Gnomo.

En cuanto a los dos animadores estrella de Nippon Animation en aquella época: Miyazaki y Takahata, hicieron en 1978 una versión del libro de ciencia ficción de Alexander Key, "The Incredible Tide": Conan el niño del futuro. En realidad se trata de un drama Post-Apocalíptico, aunque hace un especial incapié en la ecología desde una óptica diferente; Tras la Tercera Guerra Mundial resulta innegable la necesidad de crear una nueva cultura ecológica, mientras los "buenos" pretenden llevar una vida sencilla en armonía con la naturaleza que le ha quitado su terreno al hombre, los "malos" pretenden crear un imperio tecnológico recuperando las tecnologías antiguas sobre energías alternativas y reciclaje de materiales. Éste argumento influenció a Miyazaki en sus posteriores obras de corte ecologista, que ya se desvinculaban de la óptica ecologista occidental.




El Ecologismo de Fuentes Budistas

Miyazaki y Takahata fundaron la productora Ghibli, y produjeron Nausicäa. Era un drama post-nuclear como Conan el Niño del Futuro, pero ya mezclado con fantasía épica: han pasado siglos desde que la civilización quedó arrasada por armas químicas, y la naturaleza se ha vuelto loca con tal de adaptarse al nuevo medio ambiente, los ecosistemas han evolucionado de manera que los bosques limpian el veneno de la tierra para expandirse, pero no tienen reparos en eliminar a los humanos en el proceso, ya no se trata de buscar un equilibrio entre los hombres y la naturaleza, la naturaleza no es esencialmente buena, ni mala, es algo poderoso y ajeno, y los hombres simplemente eligieron desvincularse de la naturaleza y ahora su era ha llegado a su fin.




ésta venganza kármica de la naturaleza también está presente en La Princesa Mononoke, aunque es una película basada en Nausicäa, aquí ya no hablamos de un drama post-apocalíptico, es un Chanbara. Aquí vemos que es la agresividad y la avaricia del hombre lo que provoca que la naturaleza se desvincule y se vuelva algo monstruoso y feroz, mientras que el protagonista: Ashitaka, vive entre ambos mundos. Ashitaka entiende que no es posible llegar a un equilibrio entre los hombres y la naturaleza, su papel consiste simplemente en evitar que ésta eterna guerra se encrudezca hasta el punto que ambos queden destruidos.



Fuera de Ghibli, otra serie de temática ecologista basada en la filosofia budista es Earth Maiden Arjuna



Se trata ni más ni menos que de una serie de Magical Girls! La protagonista es una colegiala que se transforma en un personaje con poderes mágicos para combatir contra el Mal... perdón, combate contra "el Mal", cabe decir que se trata de un Josei que intenta romper con las estructuras excesivamente lineales del género de las Magical Girls, incluyendo ambigüedades por todas partes.

La serie es de Animax y consta de 13 episodios, comienza con Juna, una chica que decide irse unos días a la costa con su novio, pero sufren un accidente de tráfico y Juna muere. Mientras está en coma ve los Raaja, una especie de monstruos mitológicos hindues que están devorando la Tierra, y que encarnan la contaminación en sí misma. Al final de la visión Juna ve a un chico llamado Chris (inspirado en Khrishna) que le ofrece resucitarla a cambio de que acepte combatir contra los Raaja junto a una organización llamada Seed. Juna acepta, y al resucitar se encuentra con un magatama en la frente con el que puede transformarse en Arjuna e invocar un arco para combatir a los Raaja.

No se trata de una transformación en estereotipo moé onanista, de hecho la chica es más sexy cuando va vestida de calle, y la lucha contra los Raaja no es para nada sencilla... Los Raaja forman parte del equilibrio de la tierra, por lo que no es conveniente atacarlos cuando están en estado latente, pero otro de los poderes de Arjuna es sentir lo que siente la tierra, por lo que a menudo siente la llamada de peligro de la naturaleza en situaciones en las que no debería hacer nada.

Capítulo tras capítulo va descubriendo nuevos poderes, como la capacidad incluso de sentir lo que siente la comida (hecho por el cual acaba obligada a volverse vegan y rechazar la alimentación no-orgánica), puede ver hasta la más microscópica señal de contaminación, leer las mentes, incluso de los fetos, y sentir dolor por los pensamientos automáticos que suelen tener las personas, hacer viajes astrales, incluso al interior de cuerpos humanos, y al final hasta puede invocar un super-robot sin saber cómo usarlo. En ningún momento Arjuna es consciente de su potencial, ni es capaz de controlar correctamente sus poderes, ni tiene idea de cómo resolver las situaciones, ni puede compatibilizar su situación con su vida cotidiana. Como superheroina es un desastre, pero la historia consiste en lo que va aprendiendo tras cada fracaso. Al final ni siquiera es capaz de evitar el fin del mundo.



La serie está basada en la leyenda india de Bhagavad Gita, aunque situada en la actual ciudad de Kobe, e incluye conceptos ecológicos como el uso de la energía nuclear, la experimentación biogenética, la industria agroalimentaria y la dependencia del petróleo, y también tocan otras teorías científicas como la Teoría del Desplazamiento Polar, la teoría del Cinturón de Van Allen,  o El Último Teorema de Fermat.

Pero volviendo a Ghibli... En la Princesa Mononoke habían establecido una interminable guerra entre el hombre y la naturaleza, donde la cultura tradicional japonesa se habría formado al tratar a la naturaleza desde la distancia, aunque con respeto. Ese sería el tercer tipo de enfoque de la ecología japonesa.

El Ecologismo de Fuentes Mitológicas Japonesas

Antes de la Princesa Mononoke, Ghibli ya había tocado éste enfoque, aunque en una faceta mucho más dulce, en Mi Vecino Totoro



y volvió con una fórmula parecida, aunque mezclando las mitologías japonesas y nórdicas con Ponyo en el Acantilado.



En ambas películas dan a entender que es necesario el respeto por la naturaleza, pero no por su belleza o porque sea necesario el equilibrio con ella, sino porque es la fuente de nuestras propias culturas y mitos, y al perjudicarla también perjudicamos parte de nuestra propia identidad (hablo en primera persona, aunque son historias que se refieren a la propia identidad cultural japonesa). Aunque donde éste mensaje es más directo (directo como un tortazo) es en Pom Poko, del injustamente infravalorado Isao Takahata.



Ésto ya no trata de niños que se encuentran un personajillo mitológico bonachón, trata de una colonia de Mapaches, tal como los mapaches son en las leyendas japonesas, que intentan sobrevivir al siglo XX.

Los mapaches en la mitología japonesa son bonachones, fiesteros y borrachines, al igual que los zorros y los gatos esos de la buena suerte que mueven la pata, tienen el poder de transformarse para confundir a la gente, y puede inchar los testículos para lanzarse en plan kamikaze.


Pom Poko está narrado como un falso documental, que explica la explosión urbanística de Tokio, en la que destruyeron grandes bosques donde habitaban estos personajes. Los mapaches se muestran en 3 estilos: como mapaches realistas, como antropomorficos propios de Ghibli y como diseños de ilustración tradicional japonesa. Durante la película intentan afrontar la situación de diversas maneras: Reducir su población con guerras territoriales y/o abstinencia sexual, volverse eco-terroristas, mostrarles a los humanos que están perdiendo parte de su propia cultura, asociarse con los zorros (los zorros tienen poderes parecidos a los mapaches, pero son más retorcidos), engañar a los humanos, buscar una muerte mítica o negociar con los humanos, finalmente optan por sobrevivir convertidos en humanos, y dejar en manos del destino la vida de los mapaches sin poder para transformarse, al igual que hacen los zorros.


Como podemos ver, el anime de temática ecologista no tienen nada que ver con las animaciones ecologistas educativas propias de los europeos, ni con las animaciones de Superhéroes que luchan contra villanos contaminantes propias de los americanos,  son toda una reflexión filosófica que a menudo nos deja un amargo sabor de boca, el de pensar que maltratar la naturaleza es cruel, inevitable y parte de la esencia humana.


VER ESPECIAL SOBRE ANIMACIÓN ECOLOGISTA OCCIDENTAL

2 comentaris:

  1. Algo apreciable por parte de las animaciones japonesas ecológicas es la forma por la cual se buscan esquivar los maniqueísmos y la simplificación de temas, por ejemplo en la Princesa Mononoke o hay "villanos" sino que se presentan dos bandos que poseen buenas razones para luchar, y el héroe no busca destruir a un enemigo, sino más bien impedir que estos dos bandos terminen matándose entre sí: Su rol es intermediario, un nexo entre la Humanidad y la naturaleza, el equilibrio que permite que ambos vivven.

    "Pom Poko" es una gran sátira de los efectos que la modernidad y las acciones tienen en la naturaleza, y moviendose entre el humor y seriedad, nos muestran el drama que experimentan las especies: Adaptarse o morir,una ley bastante cruel, aunque esa ley también está presente en la naturaleza.

    Tal vez por eso Pom Poko termina de esa forma, con una escena agridulce y un mensaje dirigido al público por parte de uno de los tanukis, que nos habla de los animales que no pueden adaptarse al mundo humano ¿Qué pasará con ellos? Es decir, el problema ecológico presentado en esta película aún no ha terminado, sino que es una realidad que debería tomarse en cuenta...Aunque más de una vez resulte muy duro y terrible tener que pensar en esta.

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  2. Es cierto, si descontamos las tramas ecologistas de algunos kodomos como Doraemon, suelen dar unos mensajes muy complejos de entender para los occidentales, ya que no tratan de explicar que "está mal maltratar la naturaleza" sino que declaran que "maltratar la naturaleza es parte de la esencia humana".

    De Pom Poko lo que más me llamó la atención no fue su crítica a la destrucción del medio ambiente, sino el paralelismo que establecen entre la naturaleza y la cultura tradicional japonesa, dan a entender que darle la espalda a sus bosques y su fauna comporta darle la espalda a la propia cultura ascestral y perder su propia esencia humana.

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