divendres, 22 d’abril de 2011

Battleship Yamato

Uno de los primeros géneros en crear todo un boom en el mundo del manga-anime fue la Space Opera, éste género vivió todo un boom en occidente a raíz de Star Wars, pero en Japón lo experimentó 2 años antes, en 1974, a raíz de una serie de inmenso éxito llamada Space Battleship Yamato, o tal como se llamó en occidente: Star Blazers.



Los autores fueron dos "samurais" del manga-anime, por un lado tenemos al productor y escritor Yoshinobu Nishizaki, y por el otro lado tenemos al diseñador Leiji Matsumoto. Uno acabaría convirtiéndose en una leyenda del manga-anime, el otro mordería el polvo hundido en la desgracia.

Mushi Productions quebró, por lo que Nishizaki acabó yéndose a Academy Productions, allí es donde conoció a Leiji Matsumoto y crearon Star Blazers.

Trata sobre un futuro post-apocalíptico en que la humanidad debe vivir bajo tierra por culpa de las radiaciones, deciden buscar un planeta habitable donde reconstruir su civilización para lo que reconstruyen el mítico buque insignia de la Segunda Guerra Mundial, la nave Yamato, como nave espacial. Pero por el camino deberán enfrentarse a toda una serie de fuerzas místicas que se opondrán a la supervivencia de la humanidad.


Técnicamente innovaron con conceptos como el Money Shot o permitir que cada animador trabaje en su propio estilo. El éxito en Japón de ésta serie fue tal, que en Tsuruga se llegaron a levantar una docena de estatuas de bronce de 4 metros de altura de los personajes de la serie. Por lo visto al público japonés le gustó aquel universo de héroes trágicos, heroínas lánguidas pero con un gran carácter, enfrentamientos constantes contra fuerzas místicas y un amor de tradición náutica hacia las naves.



Matsumoto por su banda en 1977 hizo suya la fórmula de Space Battleship Yamato pasando a producir las series de mangas: Galaxy Express 999 y Capitán Harlock

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